Cómo trabajo

Así es como planteo el proceso terapéutico, y qué puedes esperar de trabajar conmigo.

Sebastià trabajando en la consulta

Quizá no necesitas entenderlo todo para empezar a sentirte diferente

A veces sabemos qué nos pasa, pero no encontramos la manera de salir de ahí. Otras veces ni siquiera sabemos ponerle nombre: llevamos demasiado tiempo dándole vueltas a las cosas, sintiéndonos desbordados, desconectados, tristes, preocupados o simplemente con la sensación de que algo no termina de encajar.

Puede que hayas intentado entenderlo por tu cuenta, cambiar aquello que te hace sentir mal o seguir adelante como has hecho otras veces. Y quizá algunas de esas cosas hayan funcionado durante un tiempo, mientras que otras hayan acabado pesando más de lo que esperabas.

En terapia podemos detenernos a mirar qué está ocurriendo, sin reducirte a una etiqueta ni asumir que existe una única forma correcta de estar bien. Entender tu historia, tus circunstancias y las maneras que has aprendido para afrontar lo que te sucede puede ayudarnos a encontrar nuevas posibilidades.

No se trata de aprender a estar bien todo el tiempo. La vida también trae momentos difíciles, incertidumbre, pérdidas y emociones que no podemos elegir. Se trata de poder relacionarnos con todo ello de una manera más flexible, sin que el malestar termine ocupando más espacio del que queremos darle.

Y, sobre todo, de recuperar espacio para aquello que sí importa: las personas que quieres, tus proyectos, tus decisiones, tus experiencias y esa manera de vivir que quizá has ido dejando a un lado mientras intentabas solucionar lo que te hacía sufrir.

La terapia no tiene por qué consistir únicamente en dejar de sentirte mal. También puede ser una oportunidad para empezar a construir una vida que tenga sentido para ti.

¿Qué puedes esperar de trabajar conmigo?

Escucha

Un espacio en el que puedas hablar de lo que te ocurre sin sentir que tienes que llegar con las cosas claras.

Comprensión

Entenderemos qué está pasando, qué papel tienen tus pensamientos, emociones y comportamientos y cómo se relacionan con tu vida.

Trabajo conjunto

La terapia no consiste en que te diga qué hacer. Trabajaremos juntos formas útiles y coherentes con lo que quieres para tu vida.

Acción

Comprender es importante, pero también llevarlo al día a día. Buscaremos cambios concretos que puedas experimentar y poner en práctica.

La metáfora de los dos escaladores

Vista de dron desde la Ermita de Betlem, con el prado y el mar al fondo

Imagino la terapia como el recorrido de una montaña. Tú eres quien conoce su propia montaña: tu historia, tus circunstancias, tus dificultades y aquello que realmente te importa.

Yo te acompaño como un segundo escalador. No estoy aquí para decirte qué camino debes seguir ni para recorrerlo por ti, sino para aportar otra perspectiva, herramientas psicológicas y un espacio en el que podamos explorar juntos qué dirección quieres tomar.

Desde la Terapia de Aceptación y Compromiso (ACT), no buscamos que desaparezcan todos los pensamientos, emociones o experiencias que nos resultan difíciles. Trabajamos para aprender a relacionarnos con ellos de una manera más flexible y poder seguir avanzando hacia aquello que tiene sentido para ti.

Tú conoces tu montaña. Yo puedo acompañarte a encontrar la forma de escalarla.

La terapia es, por tanto, un proceso colaborativo: un espacio seguro y cercano en el que puedas comprender mejor lo que te ocurre, desarrollar nuevas herramientas y dar pasos hacia la vida que quieres construir.